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16.10.12

Historia de una mente aturdida.

Bien aquí está mi historia. 
Todo empezó hará más de dos años. Yo antes era una chica normal, que le gustaban las cosas normales, salir con sus amigas, ir a clase, comer... me sentía bien, estaba a gusto conmigo misma.
Desde muy pequeña, había sufrido comentarios acerca de mi cuerpo, y eso que era una niña normal tirando a delgada. Pero iba a ballet, y allí todas tienen que ser como esqueletos. Total, mi profesora, harta de que no tuviese el cuerpo de una bailarina, me hacía meter tripa, me insultaba, étc. Y claro, pues yo me sentía muy mal. 
Con el paso de los años, las cosas no cambiaron mucho. En el colegio, yo era la típica niña normal, de pelo normal y cara normal, con la mejor amiga más guapa de todo el colegio: rubia, ojos verdes, súper delgadita... Y a mi me tocaron los insultos del tipo: marimacho, vacaburra, gorda... Y me sentía peor aún. Me fastidia, porque veo fotos de entonces, y digo, joder, pero si era una chica delgada! 
Cuando pasé al instituto, seguía con mi cuerpo normal, pero no es que fuese especialmente guapa. Llevaba el flequillo largo, crestita y era como una especie de gótica-emo-yoquesé. A eso súmale ser nueva en un instituto lleno de adolescentes: vaciladas. 
Cuando pasé a segundo, me corte el pelo y empecé a cambiar un poco mi forma de vestir y de hacerme ver ante los demás, y las cosas mejoraron.
Al llegar a tercero, tenía una personalidad totalmente distinta a la de primero: ya no era tímida, no me dejaba insultar, era feliz... Pero ese año deje ballet, ya que mi profesora seguía haciéndome la vida imposible, con lo que empezaron los comentarios en broma de "culo gordo", "mira a ver si vuelves a hacer ejercicio", "te estás ensanchando"... y no hice ni caso, yo era feliz, y ya me sentía mejor conmigo misma respecto a mi aspecto "facial".
Ese año repetí, porque la verdad no hice nada pero creo que esto ha sido una de las mejores cosas que me han pasado. Bueno, ese año, los comentarios fueron a más, y al final dejé de mirarme al espejo como una persona normal, como una persona feliz. Cada vez que me miraba veía una persona fea, gorda, amargada. Al finalizar ese año decidí que las cosas cambiarían.
Ese mismo verano, al ir a pasar a 4º de la E.S.O, comencé a hacer ejercicio, sobre todo bicicleta, y a dejar de comer muchas cosas que antes me encantaban. 
Cuando empezó el curso, una semana antes de mi cumpleaños, decidí zanjarlo del todo. Dejaría de comer. Y así fue. 
Empecé poco a poco, quitándome de bollos y dulces, carne, pastas, cambiando mi almuerzo en el colegio por una manzana, o un sandwich de pan bimbo todo de lechuga con algo de queso, y comencé a ir al gimnasio una vez a la semana.
Y, sin darme cuenta, me quité de todas las carnes, de las meriendas y almuerzos, del picoteo, de todo lo que antes me gustaba, de pizzas, hamburguesas, patatas, galletas, bollos, filetes, sopas, pastas, TODO. Incluso llegué a pensar que por comerme media manzana iba a morirme.
Empezó mi infierno.
No podía desayunar más que un zumo, no podía almorzar ni un bocado de nada, no podía comer casi nada, no podía merendar mas que té, y cenar, gracias a dios si cenaba. Cada vez que le daba un bocado de más a algo, mi cabeza estallaba, me entraba la ansiendad, empezaban los cortes, empezaba el infierno. 
También me ha tocado sufrir muchos atracones, sonriendo para mis adentros pensando que después lo echaría todo fuera. Era mi mundo. Era el mayor de los infiernos, pero era feliz en él.
Así pasaron los meses, y al llegar a primavera, pesaba 47kg. Me llevaron al médico.
Me detectaron tiroides y mi médico de cabecera me envió al especialista. Este no se creyó nada de que era una persona sana, me peso, me midió, me tomó la tensión, y me dijo que como para Septiembre de ese mismo año no pesase 55kg al menos, me ingresarían. Casi me muero.
Llegó el verano y la fiesta, y para cuando terminé el curso pesaba casi 45kg. Me ingresaron en el hospital.
Estuve menos de una semana yendo todos los días a desayunar y comer, y a hacer terapias. De esto no sabe nada nadie, ni siquiera mis amigas.
Cuando salí, empecé a trabajar y después me fui de vacaciones con mi madre a Mallorca, donde pasé una de las mejores semanas de mi vida. Cuando volví a casa creí que iba a pesar muchísimo, porque no podía escaquearme de ninguna comida y eran todas gigantes. 49kg. Volví a bajar a 47. Unos días después me fui un mes a Brighton, a vivir a casa de una familia.
Ese fue el momento en el que "me recuperé". Creo que era lo que necesitaba. Estar sola, sin nadie que te vigilase si comías o no, con gente que no te conocía, sin un novio obsesionado con su cuerpo que no hacía más que enviarte más y más hacia el interior del infierno, diciéndote que no comieses.
Comía y no me sentía culpable, me gustaba, estaba feliz.
Cuando volví fue distinto, 53kg. Depresión, ansiedad, insomnio, pastillas... volví a bajar.
Y ahí todo cambió. Empecé el curso con mis amigos, me sentía inmensa. Hacía cualquier cosa por bajar pero ya no tenía la fuerza de voluntad que antes, y la ansiedad aumentaba.
Conocí a un chico, un chico al que creí que le gustaba de verdad, no como a mi "novio". Y él me gustaba muchísimo. Empezamos a salir, no se como, porque para nada me lo esperaba. Y con él sigo todavía. Gracias a mis amigos y a él conseguí ir en Septiembre al médico y pesar lo que debía y más.
Me convertí en una persona feliz otra vez, me daba todo igual, pero me sentía como una mierda conmigo misma. Dejé el gimnasio, dejé de lado todo lo que había sido "mi religión". Fui feliz.
Mi ansiedad aumentaba y seguía tomando pastillas, pero estaba bien.
Llegó el verano, y estaba como una foca. Vergüenza otra vez conmigo misma. Empieza el curso, y me apunto a un gimnasio con él, dónde ya llevamos yendo un mes, con un seguimiento ajustado a lo que necesitamos. Y soy feliz.
La ansiedad sigue ahí, sigo cayendo en el infierno algunas veces, y tengo recaídas en pensamientos... Pero me digo, tiempo al tiempo, no vas a conseguirlo en un mes. Y eso es lo que me hace no caer en la depresión corporal. Sigo yendo al especialista, cada tres meses o así, para que me vigilen.
Supongo que nunca nadie se leerá esto, aparte de por el tochazo que es, porque a nadie le importará mi vida tanto como para preguntarme (cuando digo esto, pienso en cierta gente, que siempre ha sabido mi problema y nunca ha querido ayudarme, ni preguntarme).
Solo quería dejar constancia por escrito, del mayor infierno que he sufrido nunca y que espero no volver a sufrir. Sigo viéndome horrible a mi misma, y supongo que seguiré a si... pero por lo menos espero no volver a esa pesadilla: probar  un bocado y tener que echarlo fuera, llorar por ver que no puedes hacer cosas que querrías, etc.
Y también, quería dejar constancia de la única persona que se ha preocupado por mi durante todo este tiempo, puede que en uno de los peores momentos de mi "enfermedad". Y por eso llevo un año con él. Porque es lo único que necesito y al único que quiero. Es el único que me ha demostrado todo.

Espero que  nunca paséis por esto, siempre y cuando la persona que lea esto no sea ya prin.


8.10.12

18.

Y feliz cumpleaños para mi, otro años más. Otro año más que en realidad es totalmente diferente. Empieza una nueva etapa, en la que ya no te dan nada hecho y tu juegas tus cartas.
El día que nunca quise, ha llegado. Pasas de ser pequeño, alguien que no sabe lo que hace, a alguien que se supone que si. 
Te pintan la vida como un cuento de hadas, y no es nada de eso. Es el mayor de los infiernos (bueno, depende como lo lleves). Yo de momento soy feliz.
¿Feliz? Sí, supongo, tengo lo que necesito, familia, amigos que me quieren, y un novio maravilloso, pero, ¿y yo?Qué pasa conmigo? ¿Y si lo que pasa es que yo no me quiero a mi misma? No.. y no creo que lo haga hasta dentro de mucho. Llevo mucho tiempo luchando contra todo, para que nada salga mal, hasta que dejo de contener la respiración y necesito dar una calada enorme de mi aire contaminado, y se jode todo. Vuelvo a caer en la inutilidad de mi cerebro, de mandar todo a tomar por culo. Bueno, solo a mi. 
Y hoy, que se supone que es un día normal como otro cualquiera, osea, que cumples años pero no se nota.. yo lo estoy notando como nunca. Todo el mundo me dice que es una chorrada, que es igual que siempre, y nadie entiende lo que tengo en la cabeza. Nadie entiende que no quiero ser mayor, que no quiero crecer que no quiero nada. Pero bueno al igual que nadie entiende lo que tengo en la cabeza. Que nadie entiende por qué actúo como actúo y que me gusta estar en silencio muchas veces, o estar sola. Pero cuando eso ocurre ya me debe pasar algo por necesidad. Quiero desconectar, quiero pasar de todo ya, quiero quedarme metida dentro de la cama durante días y días sin pensar en nada, yo sola, sin mis pensamientos, y una taza de café a mi lado.
Que mas da si es que estoy intentando escribir y ni siquiera puedo. Tengo un nudo en el estómago, en el estómago y en todo el cuerpo. Estoy mal, fatal, horrible, quiero llorar y gritar y correr y romper cosas, y no puedo. Quiero sacar toda esta puta mierda fuera. Sacar de mi el echo de que odio cumplir 18 años y el día que llevo.
Solo quiero un abrazo...


3.4.12

Clair de lune

Es que es tan simple como ver todo, todo lo que tienes, todo lo que quieres, ver como todo eso se esfuma y se va ante tus ojos, y tu teniendo la culpa de que todo eso ocurra de ese modo.
Ver como las personas a las que quieres... se pierden. 
Ver como lo que tanto has tardando en conseguir... se pierde.
Hacia tanto que no lloraba así... hacia tanto que había aprendido a ser feliz. 
Game over.
Todo jodido otra vez todo todo todo puta mierda se supone que estaba bien que me daba igual todas las cosas malas de mi al rededor, que me daba igual volver a pesar 57 kg por los médicos y por ser feliz. Que me daba igual ostias. Pero es que me vuelve todo ahora a la cabeza yo no puedo más no se si es que mi felicidad es todo una máscara que se pone mi inconsciente para luego joderme para cuando más lo necesito.
Menuda puta mierda, todo, siempre, siempre, siempre igual no se que cojones hay dentro de mi para al final ser una persona tan sumamente gilipollas. Volver todo a mi puta cabeza de mierda.
Y joder lo que más quiero por eso mismo, porque soy gilipollas. Esa persona, esa única persona que se va a preocupar por si estas bien o mal o si te ha pasado algo esta mañana, esa. Pues a esa también la tengo que joder, y por lo tanto a mi. No se como puedo ser así, tan sumamente imbécil.
Mi puta fuerza de voluntad para todo, para no joderme a mi misma ni a los demás, para a la vez joderme a mi misma para conseguir lo que quiero........
Es que esta puta sensación otra vez de perder todo ver como se te va escapando de tus manos y tu intentando cogerlo pero ya está volando.
Volar. Como me gustaría poder hacer eso ahora. Sobrevolar la ciudad. Verlo todo desde arriba, como hormiguitas, y que mis lágrimas se uniesen a la lluvia. Poder ver pasear a la gente con sus paraguas y a los niños corriendo, saltando sobre los charcos y riéndose. 
Y aquí estoy yo, con mis solos de piano, el único instrumento capaz de ponerme los pelos de punta cuando más lo necesito. De hacer que me relaje cuando me es imposible. 
Y lo único que me sale ahora es dejar que mis dedos escriban y escriban y así me desahogue. 
Este pequeño lugar, ya tan íntimo mio, perdido entre las miles y miles de páginas de internet, donde puedo escribir sin miedo a que nadie me lea, sin miedo a que nadie lea mis lágrimas. Mis dedos se mueven solos por el teclado sacando todos mis sentimientos a flote. Nunca dejo que esto pase, aunque hacía tiempo que tampoco pasaba.
Tengo miedo, siempre tengo miedo a todo, a como pueda reaccionar la gente ante algo que diga o haga. Me niego a mi misma que sea influenciable por la gente, pero en realidad lo soy, y me doy cuenta ahora, cuando me da miedo decirle algo a una persona y que se enfade conmigo aunque esta pueda siempre decirme lo que quiera y yo sin inmutarme. Que nunca me enfado con nadie. Odio los enfados y las discusiones. Siempre me pueden decir algo sin que yo vaya a mostrar alguna reacción, me conformo y todo me parece bien.
Y aquí estoy yo, como un gran libro abierto.. espero que nadie se acuerde de este lugar, o que a alguien le de por leer este pedazo de parrafada. Solamente me desahogo yo y ya está.

Hasta siempre jamás, querido espacio al que recurro cuando quiero poner mis estúpidos pensamientos. 
Me voy con Claude Debussy.
Atentamente, nadie.

20.10.11

Vanished

Ayer hizo un año de mi primera entrada...
y me siento igual que cuando empecé, tengo el mismo cuerpo, la misma cabeza... esto es una jodida pesadilla.

3.9.11

Me gustaría estar como al principio del verano, ahora mi cuerpo es tan asqueroso...